En la actualidad existe mucha literatura sobre negocios, sin embargo al día de hoy no he encontrado un libro que reemplace la experiencia de primera mano que pueden tener tanto un pequeño comerciante como un gran empresario cuando me platican sobre cómo iniciaron, de dónde surgió la idea para empezar su negocio o los retos que vivieron durante sus primeros años de operación; y es con estas pláticas que me he dado cuenta que aquellos que han alcanzado el éxito comparten algo en común: Pasión.

Ya sea por necesidad o por gusto, aquellos emprendedores que sobresalen tienen un gran amor por lo que hacen, por su producto o por su marca, incluso como si su empresa fuera un miembro más de la familia, en forma analógica se refieren a su trabajo usando expresiones como “Yo lo he visto crecer” o “Es mi bebé”. Hoy más que nunca se necesita de una fuerte convicción aunada a este tipo de pasión para enfrentar un mundo que gracias a las nuevas tecnologías se encuentra en constante cambio, modificando la manera en la que interactuamos, brindando la facilidad de interconectarnos y facilitando el desarrollo de nuevos nichos de mercado que antes no existían.

Pero, ¿qué sucede cuando llegas a un punto en el que sientes que tu empresa tiene demasiada competencia, tus proveedores aumentan sus precios, tus ventas se estancan, tu producto empieza a ser obsoleto, tu participación de mercado disminuye y tu negocio no termina de arrancar, no consigues retener el talento o no se obtienen los resultados esperados?.

Estoy seguro que independientemente del tamaño de tu empresa,  actualmente afrontas alguna de estas situaciones o las has afrontado en el pasado,  ya sea por un crecimiento demasiado rápido o por un estancamiento, todas las empresas en algún momento enfrentan estos retos, el problema es que muchas veces no sabemos cómo afrontarlos, los resolvemos conforme se van presentando o simplemente nos damos cuenta muy tarde. Lo principal para asegurar que nuestro negocio siga a flote es tener capacidad de reacción, adaptarse rápidamente a los cambios y  tener la apertura para saber cuando solicitar apoyo.

Por tal motivo y debido a la falta de sitios para asesorarse, decidí crear Bizztactics como una herramienta para las organizaciones que hoy pasan por alguno de estos momentos o que simplemente no sepan por dónde empezar a crear un negocio exitoso. Si el día de hoy pudiéramos realizar un diagnóstico de tu negocio estoy seguro que podríamos encontrar que las causas que originan el problema que hoy vive tu empresa tienen su origen en la falta de una estrategia clara. Por ejemplo,  puede ser que no cuente con un plan de mercadotecnia,  quizá no tenga presencia en medios digitales, quizá la página web se encuentre obsoleta o sea poco amigable, quizá el negocio creció demasiado rápido y sea el momento de implementar una estructura organizacional más formal, tal vez haga falta realizar mediciones de dirección y crecimiento, empoderar y capacitar al personal o que tu producto no este bien posicionado. Cualquiera que sea la razón lo primero que te tienes que preguntar es ¿para qué quieres o para qué empezaste esta empresa? está será la brújula de tus objetivos y te permitirá evaluar qué ajustes necesita tu organización.

Probablemente estés pensando ¿Y qué hace a esta persona un experto si me dice lo que ya sé? La respuesta es que no pretendo ser un experto ya que eso implicaría que yo ya lo sé todo y que no tengo nada nuevo que aprender, al contrario considero que el ser humano siempre tiene espacio para mejorar. Sin embargo, 12 años de trabajo en empresas y negocios tanto pequeños como grandes manejando el tema de negocios internacionales, regulaciones fiscales y aduaneras, logística, compras, ventas y servicio al cliente entre otras me han dado la experiencia, el conocimiento y las herramientas necesarias que el día de hoy pongo a tu servicio para brindarle a tu negocio el apoyo que requiere.

En Bizztactics tú pones el negocio, yo te ayudo a implementar las estrategias para hacerlo crecer.